Pleamar no es un lugar casual ,solo fue casual su nacimiento. Monjes
Budhistas de la región del sheigan predijeron un lugar mágico, siglos antes de
que cualquier navegante se aventurara a explorar sus costas.
Es posible ubicarlo a las antípodas de Pyangian (hoy
north Korea) que se ubica en la latitud 38*34’ latitud y 58 41 de longitud. La
altura del faro 33.8m multiplicada por el alcance de su luz 76 km nos da una proporción
maravillosa alineada con los números de Fibonati donde bajo su
aura florecen la pintura, la música, la arquitectura, las sensaciones de
nuestro cuerpo, de nuestro ADN. El mar juega un rol clave en estas
descripciones, ya que en el desembocan 2 ríos que surgen de una fuente central,
constituida por un lago subterráneo, que separan al edén en cuatro partes según
los puntos cardinales.
En el breve curso de sus rios, están contenidas todas las verdades y las realidades
de la existencia
Como en los versos de Kalidasa o en las profundidades de la Atlántida
En los textos místicos del
período mogol se describe al paraíso como un jardín ideal, pleno de abundancia.
Para mí que es aquí
mismo donde rozo tus mejillas llenas de besos,
caminando sobre rocas y el agua, donde desnudos guías mis manos
sin freno por tus confines secretos.
Tibio licor de
placeres, ese lugar mágico ,ese atardecer sin tiempo, está aquí entre nosotros
aunque no podamos verlo










